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Joseph Yu
Durante su primera conferencia abierta, dictada
en la ciudad de Buenos Aires en octubre de 2003, y ante un auditorio
de más de un centenar de personas, el Maestro Joseph Yu ofreció
algunas claves para tener un buen Feng Shui:
“Las montañas son estables y poseen
mucha energía yin (en una ciudad los edificios ofician como
tales). Según el Feng Shui, éstas afectan a las personas
y es necesario examinar sus formas, su influencia sobre aquellas:
si son inteligentes, fuertes, si lucen bien, si son amables, tranquilas,
o si están enfermas o son seres descuidados. A quienes más
afectan es a los niños. Si se los traslada desde un lugar
lindo a otro que no lo es, hay efectos tanto en su salud como en
su carácter. Por eso, es importante construir un entorno
adecuado para todos”.
Al referirse a la decoración de una casa,
señaló que “las montañas están
representadas por las paredes. Según como las pintemos y
decoremos van a producir efectos en quienes habitan la casa. En
Feng Shui, la cama también es una montaña y si uno
duerme en la cima no tiene protección, por eso es conveniente
colocarle un buen cabezal. Su color y su forma son importantes y
deberán estar acordes con la persona que descanse en ella,
ya que cada uno posee un espíritu con diferentes necesidades.
Por otra parte, las puertas y las ventanas serían los ríos,
igual que las calles de una urbe, donde los automóviles representan
las aguas. Los ríos deben ser bonitos para atraer gente con
energía positiva. El qi yang (energía en movimiento)
tiene como vehículos al viento y al agua. Si vivimos en un
edificio alto, la energía nos llegará a través
del primero y por eso es importante la ubicación de ventanas
y balcones; en cambio, si vivimos en el campo y estamos cerca de
un río, la energía procederá de éste.
El movimiento de los vehículos por las calles (ríos)
que circundan la casa es importante. Nos gusta que el agua se mueva
lenta porque si no hay demasiado qi y como es incesante, no nos
permite retenerlo. Por ejemplo, si hay un cruce de calles habrá
qi en una justa medida y si la puerta está ubicada en ese
punto, se le facilitará su ingreso”.
“Observemos estos dos planos. En el primero
se puede apreciar cómo la energía que entra, sale
directamente debido a que hay un camino derecho entre la puerta
y la ventana. Es como un río directo y no es un diseño
conveniente”, precisó. “En el segundo se ve con
claridad que la energía puede circular, doblar, subir; una
parte puede ir hacia un lado, hacia el otro y la otra hacia afuera,
a través de las ventanas. Mientras sea posible retener la
energía que entra y que ésta se disperse por todas
las partes de la casa en forma suave, se considera que el diseño
es favorable”, aseguró el Maestro.
“Leemos la teoría, discutimos las
fórmulas pero si no hay referencia al yin y al yang, al viento,
al agua, a las montañas y a las personas, no es Feng Shui
verdadero”, advirtió el especialista contemporáneo
del Feng Shui clásico.
Graciela Lauro
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