Al Maestro Joseph Yu: por el enorme e invalorable privilegio de ser su discípula.
Sus enseñanzas son la transmisión directa del conocimiento del Maestro al alumno; en ellas se siente la esencia misma del aprendizaje. La profundidad de sus conocimientos y muchos años de investigación hacen de él una persona especial, que brinda su sabiduría a sus alumnos con generosidad.
El Maestro Yu lleva las enseñanzas del Feng Shui a un nivel elevado, despojado de superstición y magia. Su enfoque lógico y sus fundamentos claros y precisos incentivan a seguir estudiando esta técnica, para que en el futuro tenga el reconocimiento y el respeto que merece.
A la Maestra Olga García: por su dedicación en la enseñanza, por su guía hacia una comprensión más clara y por ser una fuente inagotable de sabiduría y apoyo.
A ambos, mi agradecimiento más profundo.
Mónica Ottaggio.

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